Automatización en tambos

Lechería de precisión: tecnología que llego para quedarse


Daniel G Ferraro, MV

Introducción
Cuando hice mi primer viaje a Estocolmo en enero 2000, paso obligado para llegar a Tumba, una
observación inundó mis pensamientos: donde estaba ya habían empezado TODO hacía muchos
años. Y por “todo” entiéndase por lo social, educación, cultural, laboral y productivo. Fue como viajar
al futuro. Fue cuando conocí al prototipo de robot que estaban trabajando, para comenzar a
automatizar el ordeño. Pensé, falta mucho. Ese tiempo ya pasó y es una realidad: la automatización
de los tambos es una tecnología amigable que ya está disponible y funcionando en más de 25000
establecimientos lecheros alrededor del mundo y más de 350 en Latinoamérica.
La empresa TAMBO ha tenido muchos avances, acompañado por el sector en su conjunto donde
los asesores, especialistas, y técnicos de empresas de usinas, insumos y servicios, personal del
establecimiento y administración debieron ir adecuándose a la necesidad de mejorar la eficacia a
menores costos, produciendo más leche a partir de vacas sanas y bien alimentadas, contando cada
vez más con la necesidad de un equipo de ordeño de calidad que coseche el producto leche
entregada a granel, de todo el esfuerzo en nutrición, sanidad, genética, manejo y reproducción: leche
cruda entregada a granel.
Del análisis de toda la información que se genera, para mejorar la gestión, hubo que tener una
capacitación de los actores e ir mejorando en forma conjunta para avanzar en la búsqueda de los
objetivos buscados. Fue así como con software de gestión agropecuaria, se incluyeron los de
estados sanitario, reproductivo, control lechero y recuento de células somáticas; permitiendo así
individualizar requerimientos nutricionales y de manejo, lo cual permite armar grupos o rodeos de
vacas con similares necesidades y producción individual. El manejo de rodeos similares, se cae en
veranos/inviernos o épocas de seca con poco pasto cuando “se achican los campos” y se juntan los
rodeos.

Sistemas de automatización
El bienestar animal es ya un modo de trabajo, el cual permite mejorar los niveles de producción,
disminuyendo las patologías y mejorando el manejo general haciéndolo de una manera más
amigable y tranquila, creando un mejor ambiente para las vacas. Conociendo más del
comportamiento animal en los grupos, se ha ido mejorando esta herramienta de cambio en como se
ve la lechería, la producción pecuaria en general y el trato a los animales en particular. La mejora en
calidad de vida buscados para el equipo de trabajo del tambo y obtenidos a partir de la
implementación de tecnologías de automatización y la consecuente mejora en la eficiencia con la
flexibilidad laboral resultante, son acompañados con mayores producciones individuales (y del
rodeo-explotación), mejor calidad de leche (descartes automáticos) a partir de un manejo de
precisión, con análisis e interpretación de los datos que brinda el sistema.
El robot ordeña de 2 a 3 veces cada vaca (los permisos de ordeños se fijan por individuo o grupo),
donde de forma voluntaria cada vaca se acerca al robot y éste “decide” si puede ordeñarla o no y en
caso que vaya a ordeñar, abre la puerta y ofrece la cantidad de ración (fijada en sistema por
requerimientos y cantidad de ordeños esperados) y un brazo robótico realiza toda la rutina de ordeño
que se fije: lava, desinfecta y seca los pezones, elimina primeros chorros, ordeña en forma individual
cada cuarto (no sobreordeña), retira, aplica sellador realizando mediciones de cada cuarto como
litros, células somáticas (conductividad eléctrica) niveles de progesterona (momento óptimo de IA) y
vuelca los datos en un sistema que permite leer por RP los días en leche, producción diaria y por
ordeño, sanidad de ubre, cantidad de ordeños diarios, atraso, etc. Es así que los robots tienen una
capacidad de ordeño de 60 a 80 vacas por día/robot, que si bien no es lineal, es inversamente
proporcional a producciones diarias/cantidad de ordeños vs capacidad operativa del robot (mayor
cantidad de ordeños diarios y producciones, menor cantidad de VO puede ordeñar).
Los sistemas productivos pastoriles, pueden ser adaptados al uso de robots de ordeño, realizando
algunos cambios en el manejo del pastoreo y circulación de las vacas en ordeño (VO). Es así que la
automatización de tambos puede llevarse mediante planteos pastoriles con y sin puertas inteligentes
(separan y envían a lotes a pastorear), con y sin pista de alimentación; sistemas en confinamiento
con áreas de tráfico y de descanso Compost Barn o de Free Stall con camas, ambos de libre
circulación de las vacas con ordeño previo y alimentación en pista después o viceversa, mediante el
uso de puertas inteligentes de aparte.
En definitiva hay varias alternativas que los especialistas y asesores de las empresas proveedoras
tienen para ofrecer en la implementación de esta nueva tecnología para adecuar a las posibilidades
según número de VO, objetivos en cantidad de ordeños diarios, producción objetivo, inversión y
amortización buscada.

Manejo de precisión y mejora de la rentabilidad del tambo
La automatización de la tolva de alimentación durante el ordeño permite mediante un seteo previo,
el trato individual que cubra los requerimientos nutricionales individuales por días en leche,
producción, estado reproductivo y sanidad de cuarto (conductividad eléctrica y diagnóstico temprano
de mastitis), como así también en cada ordeño individualizar a las vacas a revisar, haciendo los
apartes correspondientes. La información que brinda el equipamiento permite ordeñar a cada vaca
de acuerdo a su potencial, hacer controles de preñez automatizados, detectar ciclos de reproducción
normales y celos silenciosos. Permite que la información este a disposición tanto en las
computadoras del productor, asesor y service que realizó la instalación (detección temprana de
anormalidades) y la instalación de cámaras para gestionar rutinas y controles.
Las acciones del robot, son muchas de las que deja de realizar la mano de obra, pero hay una mayor
cantidad de actividades que el robot no puede hacer y deben ser realizadas por personal capacitado.
Ese personal calificado debe ser parte de un equipo que permita mediante el análisis de los datos
generados, actuar en consecuencia para mejorar no solo las producciones individuales, mediante el
aumento de ración a la que produce y la disminución a aquellas vacas que no, detección temprana
de mastitis y tratamientos más eficaces con menos riesgos de recidivas, detección de momento de
IA, ordeños incompletos y secados tempranos.
La mejora de la calidad de vida para los trabajadores y al productor, ofrece mayor tiempo para
analizar los datos, chequear resultados y realizar cambios ante desvíos, corregir y tomar
determinaciones que hagan continuar mejorando para logar los objetivos productivos; y con ellos la
sustentabilidad y rentabilidad de la explotación tambera.

Fuente: Webinar dictado 29 Abril 2020 por Ing Agr Marcelo, Catala Gerente Regional LATAM DeLaval.

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